Qué: primer diseño de un vehículo de dos ruedas. Quién: Leonardo da Vinci. Dónde: Italia. Cuándo: 1490. El diseño más documentado de una bicicleta lo realizó Leonardo da Vinci en su Codex Atlanticus. Se trata de un dibujo en el que incluye manillar, sillín, pedales y cadena. Pero fue en Francia (siglo XVIII) donde sus ideas saltaron del papel a las calles gracias al conde Mede de Sivrac, inventor del celífero, un vehículo de dos ruedas tosco, incómodo y lento con el que la nobleza se paseaba por París. La principal característica de este armatoste de madera maciza es que no tenía pedales. De esta forma, los ciclistas debían impulsarse con las piernas, como en un patinete. Como las ruedas no llevaban goma, ni el sillín era acolchado, el juguete se convertía, por culpa de los baches de las calles, en un auténtico potro de tortura.
El herrero escocés Kirkpatrick MacMillan añadió, en 1839, un sistema de pedales con el que llegó a recorrer 65 km de un tirón. El velocípedo, con una rueda delantera de hasta tres metros de diámetro, llegó después: conocido como quebrantahuesos por las vibraciones que sufría el ciclista, se hizo muy popular en Inglaterra. Más que un juguete de niños, el nuevo y económico medio de transporte caló entre los caballeros de la alta sociedad que, convertidos en equilibristas con sombrero de copa más que en ciclistas, avanzaban con sus grotescos cacharros ante el espanto de los viandantes. Subido a una de estas máquinas, Thomas Stevens partió de San Francisco para dar la vuelta al mundo, en la que empleó tres años.
En 1885, John Kemp Starley dio un paso de gigante al igualar el tamaño de las dos ruedas, montar una transmisión por cadena y añadir frenos. Paralelamente, John Boyd Dunlop introdujo los neumáticos de caucho con cámara de aire en su interior.
En el siglo XX se introdujo el cambio de marchas y los frenos de zapata, mientras que la madera y el hierro de antaño se sustituyeron por el titanio, el kevlar o el teflón, mucho más livianos.
vía: sawebsos